¿Tienes dolor de cabeza, visión borrosa o zumbido en los oídos? Podría tratarse de CCSVI

Síntomas de la CCSVI

¿Te despiertas con la cabeza pesada, te cuesta concentrarte, a menudo tienes la vista borrosa o escuchas un zumbido molesto en los oídos? Tal vez ya hayas consultado a neurólogos, oftalmólogos y otorrinos, pero ninguno ha podido darte una respuesta clara. ¿Y si el problema fuera una alteración en la circulación venosa del cerebro y del cuello?

En este artículo te hablamos de la CCSVI – Insuficiencia Venosa Crónica Cerebroespinal, una condición aún poco conocida pero que podría ser la responsable de síntomas neurológicos, visuales, auditivos y cognitivos que a menudo se atribuyen al estrés u otras patologías.

¿Qué es la CCSVI?

La CCSVI es una disfunción del sistema venoso cerebral y espinal: las venas que deberían drenar la sangre del cerebro hacia el corazón no funcionan correctamente. Esto puede deberse a:

  • Válvulas malformadas o defectuosas,
  • compresiones musculares o óseas (especialmente en el cuello),
  • u obstrucciones mecánicas en las venas yugulares o ácigos.

¿El resultado? La sangre tiene dificultades para drenar, se acumula en la zona craneal y puede generar presión, inflamación y una oxigenación reducida del cerebro. De ahí provienen todos los síntomas que veremos a continuación.

Los síntomas más comunes que (quizás) ya estás experimentando

  1. Dolor de cabeza crónico

El dolor de cabeza causado por la CCSVI suele localizarse en la nuca o detrás de los ojos, y empeora al acostarse o durante el sueño. No responde a los analgésicos comunes y puede estar presente incluso al despertar.

Síntomas asociados:

  • Sensación de “cabeza nublada”
  • Presión detrás de los ojos
  • Dolor que empeora al toser, agacharse o cambiar de posición
  1. Visión borrosa o doble

Muchos pacientes refieren ver borroso, especialmente en ciertos momentos del día. La visión borrosa puede deberse a la estasis venosa que altera la presión intracraneal y, como consecuencia, la función óptica.



Otros signos visuales:

  • Visión doble (diplopía)
  • Sensibilidad a la luz (fotofobia)
  • Alteraciones en el campo visual
  • Fatiga visual
  1. Zumbido en los oídos (acúfenos) y sensación de oído lleno

Los acúfenos pulsátiles (un latido en los oídos que sigue el ritmo del corazón) son un síntoma típico de la CCSVI. Pueden ir acompañados de una sensación de oído tapado, incluso sin infecciones ni problemas auditivos evidentes.

Signos relacionados:

  • Pérdida momentánea de la audición
  • Hiperacusia (sensibilidad excesiva a los sonidos)
  • Molestia durante el vuelo o al estar acostado
  1. Vértigos e inestabilidad

Los vértigos relacionados con la CCSVI no son los clásicos “mareos”, sino más bien una sensación de inestabilidad, como si el suelo se moviera o el cuerpo fuera empujado hacia un lado. A menudo aparecen al levantarse, girarse en la cama o estar de pie durante mucho tiempo.

  1. Fatiga mental y niebla cerebral

¿Te pasa que olvidas palabras, te cuesta concentrarte o sientes que estás viviendo en “modo lento”? Es lo que se conoce como brain fog (niebla mental), y a menudo está causada por hipoxia cerebral debido al estancamiento de sangre en las venas del cerebro.

  1. Problemas de deglución y lenguaje

En algunos casos, los pacientes con CCSVI experimentan dificultades para hablar con fluidez o para tragar, como si “la lengua no respondiera”. Esto puede deberse a la presión venosa elevada en la zona de la faringe y el tronco encefálico.

  1. Hinchazón facial y presión ocular

La estasis venosa también puede provocar una leve hinchazón en el rostro, los párpados o la zona frontal. Algunos pacientes describen una sensación de presión similar a la de una sinusitis, pero persistente incluso cuando los senos nasales están despejados.

  1. Hormigueos, espasmos y síntomas neurológicos

En algunos casos, la CCSVI se manifiesta con parestesias (hormigueos), calambres musculares, debilidad en las extremidades y, en general, una mayor “reactividad” del sistema nervioso. Estos síntomas pueden imitar los de enfermedades más graves, pero tienden a mejorar cuando se trata la causa vascular.

Entonces… ¿por qué nadie habla de ello?

La CCSVI es una condición relativamente “nueva”, propuesta por el Prof. Paolo Zamboni en 2006. Inicialmente se asoció con la esclerosis múltiple, pero hoy en día se estudia también como un síndrome independiente, a menudo ignorado por la medicina convencional, aunque presente en muchos pacientes con síntomas inexplicables.

¿Cuándo sospechar que se trata de CCSVI?

✅ Tienes 3 o más de los síntomas mencionados
✅ Has consultado a neurólogos, oftalmólogos u otorrinos sin obtener un diagnóstico claro
✅ Tus síntomas empeoran al acostarte o al cambiar de posición
✅ Tienes una mala postura o problemas cervicales
✅ Presentas síntomas neurológicos o visuales de forma intermitente

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de la CCSVI se realiza mediante un ecocolordoppler de las venas yugulares y vertebrales, realizado tanto en posición supina como sentada. Este examen puede revelar:

  • Compresiones
  • Flujo invertido
  • Válvulas anómalas
  • Ausencia de drenaje venoso

En algunos casos, se complementa con una resonancia magnética venosa o una flebografía endovenosa para confirmar los hallazgos.

💡 El Dr. Raffaello Pagani, cirujano vascular, es uno de los pocos especialistas en Italia que realiza este tipo de estudio de forma exhaustiva, analizando también la dinámica muscular y postural.

¿Tiene tratamiento?

Sí. La CCSVI puede tratarse de diferentes maneras:

  1. Enfoque conservador: fisioterapia, corrección postural, osteopatía específica
  2. Intervenciones vasculares: angioplastia venosa (en casos seleccionados)
  3. Tratamiento de compresiones: en casos de disfunción muscular o vertebral

Estilo de vida: ejercicios respiratorios, dormir con la cabeza elevada, buena hidratación

Testimonios reales

Muchos pacientes, tras años de peregrinaciones médicas sin respuestas, han encontrado alivio gracias al diagnóstico de CCSVI. Después de recibir tratamientos específicos, han reportado:

  • Desaparición o notable reducción del dolor de cabeza
  • Mejora de la visión y de los acúfenos
  • Mayor claridad y energía mental

Sueño más profundo y reparador

No ignores las señales

La CCSVI no es una condición que mate, pero sí desgasta — especialmente si se ignora. Si tienes dolores de cabeza crónicos, visión borrosa, zumbidos o fatiga mental, podrías tener un problema vascular sin saberlo.

📌 No esperes. Hazte una evaluación venosa específica. Tu calidad de vida podría mejorar muchísimo.

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