CCSVI y esclerosis múltiple: las evidencias científicas según el Dr. Pagani

CCSVI y Esclerosis Múltiple: las evidencias de la ciencia

En noviembre de 2013, durante el congreso “Esclerosis Múltiple y CCSVI: las evidencias científicas”, celebrado en Cremona, el Dr. Raffaello Pagani presentó una ponencia que despertó gran interés tanto entre profesionales como entre pacientes. Con una amplia trayectoria en diagnóstico vascular y una visión siempre orientada hacia la innovación, el Dr. Pagani expuso un nuevo estudio, publicado pocos días antes, centrado en el análisis dinámico de las venas yugulares en pacientes con esclerosis múltiple y diagnóstico de CCSVI (Insuficiencia Venosa Crónica Cerebroespinal).

Una visión integrada y no invasiva

El ecocolor Doppler fue el eje central de la presentación, propuesto como una herramienta diagnóstica sensible y precisa para evaluar alteraciones venosas en pacientes con esclerosis múltiple. En comparación con la venografía por resonancia magnética, el ecocolor Doppler demostró una mayor capacidad para detectar defectos dentro de las venas yugulares, aunque la resonancia sigue siendo útil para identificar la circulación colateral.

La idea clave que se reiteró en varias ocasiones es que la CCSVI es un síndrome congénito que afecta a las principales vías venosas de drenaje del cerebro: las venas yugulares internas y la vena ácigos. Entre las anomalías que pueden detectarse se incluyen malformaciones valvulares, estenosis e hipoplasias, es decir, vasos de calibre reducido.

El papel de la postura y el movimiento en el diagnóstico

Uno de los aspectos más innovadores del estudio tiene que ver con la variación del área transversal de las venas yugulares durante la rotación de la cabeza. Tradicionalmente, este tipo de evaluación se realizaba con la cabeza en posición neutra, pero el equipo del Dr. Pagani introdujo una maniobra dinámica, pidiendo a los pacientes que giraran la cabeza 90° hacia el lado opuesto al que se estaba examinando.

Esta sencilla rotación permite “estirar” el músculo esternocleidomastoideo, reduciendo la compresión externa sobre la vena yugular y facilitando una evaluación más precisa de posibles aumentos de calibre e irregularidades. El estudio confirmó que esta maniobra incrementa el área de la vena, especialmente en pacientes con alteraciones de tipo meiopráxico, es decir, venas que se comprimen fácilmente en su porción central.

Una casuística sin precedentes

El estudio incluyó a 313 pacientes con esclerosis múltiple y a 298 sujetos sanos como grupo de control, lo que lo convierte en uno de los trabajos más amplios disponibles en la literatura científica sobre este tema. Todos los pacientes con EM cumplían al menos 2 de los 5 criterios propuestos por el profesor Zamboni para el diagnóstico de CCSVI.

Los resultados fueron sorprendentes: el 89,8 % de los pacientes con esclerosis múltiple presentaban también CCSVI, frente al 5,4 % de los sujetos sanos. En la casuística personal del Dr. Pagani, este porcentaje se eleva incluso al 97–98 %.

Nuevos tipos morfológicos de venas

Una de las principales aportaciones del estudio fue la introducción de nuevas clasificaciones morfológicas de las venas yugulares internas, además de las ya conocidas:

  • Venas normales: con flujo regular y morfología estándar.

  • Venas con defectos valvulares: malformaciones localizadas en el segmento J1, como septos, valvas o membranas anómalas.

  • Venas hipoplásicas: vasos de calibre reducido a lo largo de toda su extensión.

  • Venas meiopráxicas: con estrechamiento central en forma de reloj de arena, fácilmente comprimibles.

  • Venas meiopráxicas con defectos valvulares: combinación de ambas alteraciones.

Estas dos últimas categorías representan un hallazgo innovador, con una prevalencia del 27,1 % y del 4,5 % respectivamente entre los pacientes con esclerosis múltiple. Se observó que estas morfologías están ausentes en los sujetos sanos.

Implicaciones diagnósticas y terapéuticas

El valor diagnóstico de esta clasificación se refleja claramente en los puntajes de positividad según los criterios de Zamboni. Las venas con una simple alteración valvular suelen alcanzar solo 2 criterios, mientras que las formas mixtas (hipoplasia + defecto valvular + meiopraxia) llegan a cumplir 4 o incluso los 5 criterios, lo que indica una mayor gravedad y complejidad del cuadro clínico.

Otro dato relevante es la frecuencia de aparición de la vena meiopráxica, que se distribuye de forma uniforme independientemente de la duración de la esclerosis múltiple. Esto sugiere un origen congénito, y no una consecuencia secundaria a la progresión de la enfermedad.

La correlación con el colágeno

Un apartado interesante fue el dedicado a la histopatología. Algunos estudios han analizado la composición del tejido conectivo en las paredes venosas, descubriendo una alteración en la proporción entre colágeno tipo I y tipo III en pacientes con esclerosis múltiple. Esto podría explicar la mayor laxitud de las paredes venosas y su predisposición a sufrir alteraciones morfológicas.

El futuro del diagnóstico y el papel del enfoque dinámico

El enfoque dinámico, tal como propone el Dr. Pagani, podría establecerse como un estándar en la ecografía diagnóstica de las malformaciones venosas. La simple rotación de la cabeza permite detectar anomalías que pasarían completamente desapercibidas en una evaluación estática.

Al mismo tiempo, la colaboración entre distintos especialistas —cirujanos vasculares, radiólogos, neurólogos y fisioterapeutas— resulta imprescindible para abordar de forma integral la CCSVI, no solo en el contexto de la esclerosis múltiple, sino también en otras condiciones relacionadas.

El congreso de Cremona representó un momento de gran valor para el avance de la investigación sobre la CCSVI. El Dr. Pagani, con rigor científico y un claro espíritu divulgativo, destacó la importancia de la morfología venosa, del enfoque dinámico y de la sinergia entre especialistas para lograr un diagnóstico eficaz y precoz.

Los datos presentados, junto con su casuística personal y las nuevas clasificaciones venosas, representan un avance significativo en la comprensión del vínculo entre las alteraciones del drenaje venoso y la esclerosis múltiple.

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